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Verano: cómo organizarnos en vacaciones II

Siguiendo con el tema del post de la semana pasada hoy os hablaré sobre cómo organizarnos en vacaciones sin estresarnos, en esta ocasión centrándome en estudiantes y personas adultas, tengan o no pareja, que no tengan hijos. Si tienes hijos y quieres saber cómo puedes organizarte puedes leer el post anterior en el que me centraba en el caso de las personas con hijos.

En estas fechas, habrá muchos que ya tengáis las vacaciones reservadas para ir a la playa, de turismo cultural o cualquier otro tipo de vacaciones. Eso es bueno, ya que en esos días seguramente ya tengáis más o menos organizado lo que váis a hacer. Sería bueno también que los planes sean hasta cierto punto flexibles y que contéis con un segundo plan por si el tiempo no es como esperábamos o no podemos realizar alguno de los planes porque no haya plazas en esa actividad, por ejemplo.

En el caso de los estudiantes (desde los adolescentes hasta los estudiantes de estudios superiores), el verano supone un cambio bastante importante en sus rutinas. Por un lado, pueden disfrutar de un tiempo de descanso; pero por otro lado, a veces pueden aburrirse o frustrarse porque en verano se desestructura un poco su vida. En algunos casos, hay quienes aprovechan el verano para trabajar durante un par de meses en los trabajos temporales que surgen en esta época y así ganan un poco de dinero para algún capricho que tengan. Sea cual sea vuestra situación hoy os vamos a dar algunos consejos para poder disfrutar al máximo del verano, aprovechando el tiempo y sin agobiarnos.

Llega el verano, ¿qué podría hacer?

Como ya he dicho habrá muchos que tengáis reservadas vuestras vacaciones en algún hotel, camping o apartamento. Esos días probablemente ya los tengáis más o menos organizados, bien tengáis un plan de relax en el que no tengáis planificadas actividades concretas, bien sean unas vacaciones culturales con visitas a museos o aprendiendo sobre el lugar al que vayáis o cualquier otro tipo de vacaciones que os guste. Sí que os recomiendo tener un "plan B", por lo que pudiera pasar, aunque sin complicarnos mucho.

Sin embargo, esos días de vacaciones, para la mayoría suelen ser una semana o 10-15 días con lo que aún queda mucho verano y tiempo libre. Aquí el resto del verano tendréis que organizarlo un poco en función de vuestro caso concreto en cuanto al horario de trabajo, las obligaciones personales y, si vuestros planes implican a otras personas, de sus horarios.

  1. Si vuestro horario se mantiene durante el verano: Seguramente mantendréis vuestras rutinas habituales tanto de comidas, como de sueño y de actividades. En este caso os recomendaría que, ya que disponemos de más horas de luz y generalmente buen tiempo, aprovechéis para introducir en vuestras rutinas actividades deportivas (puede ser sencillo como ir a andar/correr o apuntarte a algún curso que hagan cerca de donde vives). Tanto el bueno tiempo como hacer deporte nos ayuda encontrarnos mejor a nivel psicológico, así que haced un esfuerzo porque os compensará. Además, es importante que nos os olvidéis de vosotros mismos y os dediquéis algo de tiempo cada día. Esto mismo aplicadlo a vuestras relaciones sociales, al menos una vez por semana (sé que a veces no es posible si tenéis mucho trabajo o no coincidís) intentad quedar con vuestros amigos o familiares aunque sea para tomar un café.
  2. Si tenéis un horario reducido o intensivo y sólo trabajáis de mañana o de tarde: Aprovechad vuestras mañanas o tardes libres para introducir las actividades que os decía. Además si tenéis más tiempo disponible podéis aprovechar para buscar nuevas actividades que os resulten interesantes, podéis retomar esos proyecto que quedaron de lado (del tipo que sean), dedicar tiempo a algún hobby que tengáis un poco abandonado o aprender algo nuevo (idiomas, manualidades, etc.). Igual que en el caso anterior no os olvidéis de vuestro tiempo personal y del tiempo con amigos y familiares.
  3. En cuanto a los estudiantes que no trabajéis en verano: Podéis aprovechar esta época para disfrutar más tiempo estando con los amigos (si no están de vacaciones), organizar algún viaje o excursiones de uno o dos días con vuestros amigos o también organizar alguna cena o actividad en vuestras casas si tenéis esa posibilidad. Igual que en los casos anteriores sería bueno reservar un tiempo para vosotros mismos y para hacer deporte, porque os ayudará a sentiros mejor. Además, sería bueno crear una rutina en cuanto a los horarios. Aunque la hora de levantaros sea más tarde (y más flexible) sería bueno levantaros más o menos todos los días a la misma hora, hacer las comidas aproximadamente a la misma hora y acostaros a la misma hora. Habrá días que obviamente haya excepciones porque salgáis por la noche o tengáis algún plan especial. Hay que ser un poco flexibles, pero si intentamos mantener esas rutinas, nos ayudarán a descansar mejor y también de cara al nuevo curso nos ayudarán a adaptarnos mejor.
  4. Los estudiantes que trabajéis en verano: Estaría bien organizar vuestros horarios, en algunos trabajos no es posible saber con mucha antelación los horarios y eso dificulta la organización, aunque os recomiendo organizaros en cuanto sea posible. Igual que los demás casos, lo ideal es tener un tiempo para nosotros mismos, otro tiempo para estar con amigos y otro para actividades deportivas. Dependiendo de los horarios de trabajo que tengáis tendréis que reorganizar un poco vuestras vidas durante el verano, pero es importante que descanséis bien y las horas necesarias.

¿Cómo afronto los problemas en verano?

En verano uno de los problemas que tenemos es el calor. Las altas temperaturas que se dan durante el verano nos afectan, por un lado el calor nos hace sudar, algo que normalmente nos incomoda. Esto todavía lo notamos más si nuestro trabajo o las actividades que realizamos nos suponen un esfuerzo físico. La consecuencia del sudor es que tenemos que ducharnos con mayor frecuencia y lavar la ropa más a menudo, ambas tareas nos quitan tiempo. Por otro lado, las noches calurosas nos impiden descansar bien, ya que es probable que nos despertemos o que nuestro sueño sea más inquieto durante la noche.

Quiero compartir con vosotros una serie de medidas que podemos tomar para combatir el calor. Para algunos resultará más fácil que para otros seguir estas pautas, ya que depende de vuestra propia situación (laboral, planes en el tiempo libre, etc.):

  1. Evitar las horas en las que el sol es más intenso y, salvo que estemos en la piscina o la playa tomando el sol y bañándonos en el agua, evitar en la medida de lo posible el sol directo (principalmente en la cabeza).
  2. Beber agua con frecuencia, de forma que repondremos la que perdamos con el sudor.
  3. En cuanto a la comida, lo mejor es evitar las comidas muy contundentes y decantarnos por comidas más frescas como verdura o ensaladas. La fruta también es muy buena, ya que gran parte de las frutas, aparte de ser un alimento más ligero nos aportan agua, que nos ayudará.
  4. Utilizar ropa fresca y ligera, usando siempre el protector solar en las zonas que quedan al descubierto (es importante no olvidarnos de la cara y las manos, que son las zonas que más expuestas al sol quedan).
  5. Ventilar la casa en el momento en que haga una temperatura más fresca (normalmente a primera hora de la mañana o por la noche). Durante el día, sería bueno mantener dentro de lo posible las persianas bajadas. Con estas dos pautas evitaremos que la casa se caliente en exceso y nos ayudará a dormir mejor.

Una vez aplicados estos consejos podremos encontrarnos mejor tanto física como psicológicamente. Sin embargo, otro problema que puede surgir en verano es un aumento de conflictos con la pareja o la familia ya que habitualmente disponemos de más tiempo para estar juntos. Lo que yo os aconsejo es que aprovechéis el verano para solucionar los problemas que haya, siempre dialogando e intentando empatizar con el otro.

El verano es un buen momento para abordar los problemas que tengamos, por ello pensad un poco en qué os causa malestar y dedicad algo de tiempo a buscar soluciones. Si es un problema personal como ansiedad o estrés, pensad en qué necesitáis que cambie y utilizad ejercicios de relajación. Si el problema es con la familia o la pareja: concretad el problema, aclarad vuestros pensamientos y sentimientos al respecto, y luego habladlo intentando hacerlo de forma calmada y reflexionando sobre lo que nos dice el otro, intentando llegar a un consenso (en el que normalmente ambas partes tendrán que ceder en algunos aspectos).

Tanto en el caso de que tengáis algún problema personal como si el problema es con otros, puede que necesitéis dedicarle un tiempo durante varios días para mejorarlo. Por ello, intentad no dedicarle demasiado tiempo cada día de forma que se convierta en una obsesión. Dadle una vuelta, intentad extraer algunas conclusiones y pensad un poco en ellas. Después dejad ese problema a un lado hasta el día siguiente dedicando vuestro tiempo a otras actividades. Ese tiempo de "descanso" os ayudará a ver las cosas con un poco más de perspectiva y cuando lo retoméis os resultará más fácil ver algunas cosas sobre el problema que antes no podíais ver. En cualquier caso, si tenéis varios problemas no intentéis solucionarlos todos a la vez, no va a funcionar y además nos va frustrar con lo que va a ser contraproducente.

Pautas y consejos para pasar un buen verano

Durante este post os he hablado de muchas cosas y de diferentes situaciones personales a la hora de abordar el verano. Así que voy a hacer un pequeño resumen con las principales pautas a seguir para poder disfrutar del verano.

  1. Intentad mantener unas rutinas en cuanto a horarios de comidas, hora de levantarse y acostarse, y de las actividades que vayáis a hacer.
  2. Reservad tiempo para diferentes tipos de actividad: un tiempo para deporte, un tiempo para vuestras relaciones sociales y un tiempo para vosotros mismos.
  3. Los días de vacaciones tened en mente un plan B, por si no fuera posible realizar el plan original.
  4. Intentad dormir la cantidad de horas necesarias, y si vuestra habitación suele tener una temperatura alta adaptad las sábanas y ropa para dormir para no pasar un calor excesivo.
  5. En cuanto al calor podemos combatirlo evitando las horas de sol más intenso y el sol directo, bebiendo agua a menudo, tomando alimentos frescos y ligeros, ventilando la casa en las horas menos calurosas y bajando las persianas, utilizando ropa más fresca y protector solar.
  6. Si aprovecháis el tiempo extra que tenéis para solucionar problemas id uno a uno, abordándolos con calma y sin obsesionaros.
  7. Por último, lo más importante de todo es que aprovechéis el verano para desconectar, descansar y hacer aquello que durante el resto del año no podéis (por no tener tiempo o porque el clima no acompaña).

¡Que disfrutéis del verano!

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Verano: cómo organizarnos en vacaciones

Fin de curso y buen tiempo

Mayo es un mes complicado en cuanto al clima, ya que no solemos saber muy bien qué ponernos cada día. Por la mañana puede hacer frío, pero según pasan las horas puede llegar a subir mucho la temperatura y quizás, llover al final de la tarde. Además, Mayo suele se un mes bastante ajetreado: las familias con niños están ya en el último mes que éstos tienen clases por la tarde, además de que están con los últimos exámenes del curso, igual que los estudiantes universitarios que estos días ya están con exámenes. También en Mayo suele haber muchas comuniones y bodas, y muchas graduaciones de estudiantes. Por todo esto es un mes que nos indica la proximidad del verano, que muchos ya ansían.

Sin embargo, el verano también conlleva una serie de problemas. En el caso de las familias con niños, al no tener éstos clases puede generar un problema en cuanto a quién puede quedarse con ellos, si los padres tienen que seguir trabajando en su jornada laboral habitual. En caso de que en verano tengan una jornada más reducida o intensiva el problema a veces es qué hacer con ellos, ya que tienen libres las 24 horas del día y muchos se aburren rápidamente de las actividades.

Hoy quiero compartir algunos consejos con vosotros para que el verano sea un tiempo en el que podáis disfrutar, descansar y desconectar, evitando los posibles agobios o momentos más estresantes que puede generar la llegada del verano. En el post de hoy me voy a centrar en las familias con niños y en el próximo post en los casos de estudiantes o personas, con o sin pareja, y sin hijos.

Lo primero que tenéis que ver es qué disponibilidad tenéis para poder estar con vuestros hijos. Como hay muchos tipos de familias y cada una tiene un estilo de vida distinto hay que ver las posibilidades si ambos padres trabajan, si es un padre/madre soltero, si los padres están separados, si uno de los padres trabaja pero el otro no, etc. En cada situación aparecerán una serie de problemas y tendrá algunas ventajas. Yo os voy a hablar un poco a nivel general y dando opciones para todos los casos.

¿Con quién se quedan los niños?

Si por la razón que sea no podéis organizar los horarios para que vuestros hijos estén siempre con uno de vosotros hay que buscar quién pueda cuidarlos en esos ratos en los que se quedarían solos. Aquí hay diferentes opciones según vuestra situación familiar y la edad de los niños.

  1. Dejarles con los abuelos: Los abuelos normalmente están deseando pasar tiempo con sus nietos, aquí el aspecto más importante a tener en cuenta es el estado de salud de los abuelos para valorar si pueden quedarse con los nietos unas horas y ver cuánto tiempo es el adecuado tanto para los abuelos como para los niños.
  2. Contratar a alguien: Otra opción es contratar a una persona para que cuide a los niños en casa. En caso de elegir esta opción es importante buscar a alguien que pueda trabajar en los horarios y días que necesitamos, pero también que los niños estén a gusto con esa persona. Para esto cuando hayamos elegido podemos hacer un día de prueba (obviamente pagando por esas horas a la persona), de forma que tanto los niños como la persona cuidadora puedan comprobar si están a gusto y si encajan.
  3. Campamentos de verano y campamentos urbanos: Por un lado (y dependiendo de la edad de los niños) tenemos los campamentos de verano, suelen ser de diferentes duraciones y temáticas. Aquí lo importante es buscar uno en el que los niños encajen por edad y si es de algún tema que a ellos les interese mejor. Por otro lado tenemos los campamentos urbanos, hoy en día hay muchas ciudades que ofrecen este tipo de actividades. Suelen ser habitualmente de menos días de duración y en horario de mañanas. Los tipos de actividad que realizan suelen ser de aprendizaje, deportivos o culturales, y las edad varían en función de cada uno. Ambas opciones son interesantes ya que por un lado nos ayudan a compatibilizar el cuidado de los hijos con el trabajo, y además ellos se divierten y conocen a más niños de su edad.

¿Y el tiempo en el que estoy con los niños?

Es bueno que durante el verano los niños sigan una serie de rutinas a la hora de levantarse y acostarse, las comidas, las siestas (si las hacen), etc. Esto nos ayuda a nosotros a poder organizarnos y a ellos les facilita dormir mejor y sentirse más seguros y tranquilos porque saben lo que toca hacer en los diferentes momentos del día. En el caso de que se queden durante unas horas a cargo de otras personas habría que prepararle a quien vaya a cuidarlos un horario con las rutinas que debe seguir. Habrá días que no se pueda cumplir del todo por lo que hay que tener un poco de flexibilidad en este sentido, ya que siempre nos pueden surgir imprevistos, pero sería importante seguir las rutinas en la medida de lo posible.

Una vez estructuradas las rutinas, y quitando los tiempos de las comidas y de descanso, hay que ver qué se puede hacer en el tiempo libre que queda. Lo ideal es realizar diferentes tipos de actividades, aquí también va a influir mucho la edad de los niños y sus gustos pero hay mucho donde elegir:

  1. Actividades deportivas: Es bueno que los niños hagan ejercicio ya que les ayuda a eliminar esa energía extra que algunos parecen tener en cantidades ilimitadas, les divierte y en muchas actividades deportivas están con otros niños aprendiendo cosas nuevas. El tipo de actividad que hagan depende de nuevo de sus edades, de sus gustos y a veces también de si otros niños pueden quedar con ellos. En cualquier caso, es bueno que salgan a la calle o a la piscina y se muevan en vez de estar en casa tumbados en el sofá.
  2. Actividades culturales: Si los niños tienen la edad adecuada se pueden hacer excursiones y visitar museos. También en algunas ciudades, y uno de los ejemplos es Pamplona, podemos hacer una pequeña investigación y visitar lugares históricos como ciudadelas o puede que castillos u otros edificios interesantes.
  3. Actividades de aprendizaje: Aunque en verano puede que haya menos oferta existen empresas y asociaciones que ofrecen talleres educativos, y si los niños tienen las edades adecuadas también podemos encontrar algunos cursos para hacer en verano por parte de las casas de juventud, piscinas y polideportivos (que suelen ofrecer servicio de ludoteca).

Por último, y que en realidad es lo primero que debemos hacer, sería bueno establecer unas normas para el verano como lavarse las manos o los dientes, salir a horas concretas cuando haya una actividad programada o cualquier cosa que consideremos importante. Además, la mayoría suele salir un tiempo fuera de vacaciones a la playa, al pueblo o cualquier otro lugar, en ese momento es bueno volver a recordar a los niños que esas normas se siguen aplicando en las vacaciones.

Así que ya sabéis investigad si en vuestra ciudad tienen este tipo de ofertas, planificad cómo os vais a organizar y disfrutad del verano y las vacaciones.